viernes 22 de octubre de 2010

volviendo



He estado alejado de la blogsfera (oh qué profesional suena esto!) durante mucho tiempo. Han sucedido muchas cosas en mi vida, por suerte o por desgracia no ha ocurrido nada profesional que haya cambiado mi situación.

Acabo de encontrármelo patas arriba. ¿pero qué es esto de tinypic? ¿cómo se atreven a pisarme el blog que con tanto cariño había hecho funcionar?

De momento utilizaré una plantilla por defecto, antes de plantearme una completamente profesional. La rabia de verme de esta forma conseguirá que me dé prisa en ello. tenedlo por seguro.

Me he calmado un poco al ver que ha sido bloguer el que ha sido el culpable para conseguir estandarizarlo... bueno, va... yo que lo tenía todo tan "aparentemente tan currado" (solo había tocado un par de líneas de código)

La verdad es que después de "retocar" me queda todo bien (todos los pluggins y todas las entradas perfectas) así que  bueno, seguiré así... hasta que me canse.

La maldita (y digo maldita porque después de ver a todos mis amigos con pareja estable dicen que solo es una etapa) razón de mi pérdida de interés por el blog es que otra persona me ha atrapado en sus redes.

El amor... ¿y qué es el amor?(pregunta obligada). Por fin ha llegado para mí. Pero me resisto a formar parte de ése grupo en el que el flechazo dura únicamente un mes, dos, tres...¿un año?¿cinco?

Yo tal y como soy me merezco más. En el momento en que se acabe... ya veremos. No quiero llegar a la confianza total, que parece que no es más que una extensión de la amistad. Quiero que continúe la pasión, el romance, la complicidad, las palabras blandas y el te quiero sin por qués.

Todo depende de los dos, y mi compromiso es éste. Mientras siga habiendo flores, velas de colores, caricias y sonrisas, estarás aquí, y no pensaré en nadie excepto en ti.

Una vez leí en un blog una declaración de "soy así, y si me quieres es porque soy como soy". Me dejó impresionado, a pesar de que no compartía muchas cosas con quien lo hacía, pero es algo así:

- Seguiré con el romanticismo, aunque llevemos juntos años. Haré las cenas con el mismo cariño y esperando que mojes el pan en la salsa como si fuera la más deliciosa que hubieras probado en tu vida. Buscaré cosas que rompan nuestra monotonía, aunque no tengamos monotonía. Te intentaré sorprender con músicas y películas hasta donde sea capaz.

- Te seguiré buscando sonrisas y risas cuando menos te lo esperes.

- Tendrás que aguantar mis momentos de depresión, que vienen una vez al mes, aunque contigo menos.

- Te miraré con ojos de por qué te vas cuando te vayas, aunque te vaya a ver mañana.

- Te echaré de menos, aunque me acabe de despedir, pero necesitaré mis momentos de estar solo. Soy humano, ¿qué le voy a hacer? Incluso necesitaré momentos para estar triste, soy raro ¿qué lo voy a hacer?

- Te diré cuándo me siento mal y cuándo me parece que te sientes mal te preguntaré el por qué. Cuando algo no me guste te lo diré de forma que no te ofenda, ni te puedas sentir mal.

- Quiero que me digas cuándo te parece mal una cosa. Y te lo seguiré preguntando hasta que esté completamente seguro de que me la dices.

- Te diré qué amigos tuyos quiero que sigan con nosotros, de la misma forma que espero que critiques a los mios.

- En el momento en el que te deje de querer te lo diré, aunque me duela, aunque para mí suponga un cese de comodidad. Será amable, triste y doloroso, y espero que tu lo hagas de la misma forma, antes de hacernos más daño.

Por último, gracias a todos los que me leen, por ser mi conciencia, mi contrapunto, mi apoyo o simplemente por estar ahí.

domingo 30 de mayo de 2010

¿Pero qué...?


 Tu, idiota,

acaso tengo que danzar delante tuyo como un imbécil,
cuando en tus ojos se vé más que interés
y en los mios más allá de eso,
¿merezco acaso un simple beso?

Mientras que mis chistes no te hacen gracia
y yo sigo insistiendo,
haciendo el más patético de los paripés
congraciándome a tus amigas y sintiendo
que tu humor es pésimo pero tus labios son geniales.

No merezco eso.
Solo te invito a un paraiso sin fin,
donde los rios son dulces y tranparentes,
las sonrisas son más cálidas que tu azul,
y el tiempo transcurre sin prisa
a la velocidad del cariño.

viernes 7 de mayo de 2010

La historia terminada



El chico rubio cruzó el extraño portal y caminó hacia el trono. Allí le recibió una niña con un precioso vestido.

- Hola, soy la emperatriz infantil

- A mi me llaman el principito, pero hace tiempo que dejé mi planeta, con mis baobabs y mi flor.

- Bienvenido a Fantasía. Toma, este es el Auryn. Mira la inscripción.

El niño tomó el collar plateado, con dos serpientes mordiéndose la cola, una a otra, formando un círculo. Leyó el grabado en el interior del colgante, que decía "haz lo que quieras".

-¿Pero lo de que haga lo que quiera es verdad? ¿Y qué puedo hacer? ¿Así, sin más?

La chica se vió desarmada. No esperaba tantas preguntas.

- La verdad es que sí, puedes hacer lo que quieras, pero todo tendrá sus consecuencias. Nunca podrás agradar a todos, y cada acción tiene sus consecuencias.

- Pero eso ya lo hago. Ya sé que mi mera presencia puede bastar para condicionar el futuro, y si ese collar hace lo que dices, será todavía mucho más difícil ayudar a la gente. Imagínate que sin querer, y por hacer feliz a una persona hago daño a muchas.

- Ese es el poder del Auryn.

El chico meditó un momento.

- Creo que no lo quiero. Es demasiada carga para una persona.

Y diciendo esto, se despidió amablemente y volvió por el portal.

Horas más tarde, otro chico aparecía y se presentaba como Bastian Baltasar Bux. Pero eso es otra historia...

martes 19 de enero de 2010

¿Los chicos no lloran?



Yo soy de esos, que lloran sin gimotear. En silencio.

De aquellos que sus glándulas lacrimógenas actúan de forma independiente, proyectando torrentes de lágrimas sin que el resto del rostro les secunde, a pesar del escozor y la imperante necesidad de cerrar los ojos encharcados.

De aquellos que se sorprenden al ser sorprendidos por una mano en en el hombro, que es seguida de una voz que pregunta ¿estás llorando?.

Ahogando los hipos, extrañado por la capacidad automática que tienen de ponerse en marcha mecanismos que no deberían ponerse en marcha, en momentos que no deberían.

De los que aún así consideran que el teatro es para los artistas, y el mundo real no debe fingirse.

De los que exctretan lágrimas de sangre, directas del corazón o del hígado.

De los que se avergüenzan, por creer que es algo que debe hacerse en privado, o en íntima confianza, o en el más absoluto anonimato.

De esos.




jueves 31 de diciembre de 2009

el peor día del año



Seamos realistas. Hoy es el peor día del año.

Si no hacemos todo lo posible, será así. Incluso si lo intentamos, probablemente lo sea.

Hoy hay reunión familiar. Habrá gente en la misma mesa que no se soporte, o que esté hasta las narices de la persona que tiene enfrente. Si no puedes cenar en familia lo extrañarás.

Si sales de fiesta después de cenar habrá mucha gente que esté pasada gracias al alcohol ingerido. Habrá gente a la que aprecias que no podrá asistir por una enfermedad, por trabajo o por alguna razón, y la echarás de menos más que otro día.

Querrás que sea el principio del fin de algo. O compensar todo lo que te ha faltado durante el año pasado.

Necesitarás ser feliz como nunca, a cualquier precio...

Y sin embargo, es otra noche más. Solo una fecha. Solo un número en un calendario. Un día "especial", porque así lo dicta la sociedad.

Así que intenta ser feliz con lo que tienes. Disfruta pensando en lo que te ofrece el futuro. Comprende que tienes muchos días para arreglar los errores del año anterior.

Esta noche es especial. Pero porque la queremos hacer especial. ¿Será especial? De tí depende. No esperemos más de lo que es posible. Dejemos que todo llegue... cuando sea.

Un abrazo a todos/a.

jueves 3 de diciembre de 2009

Diciembre



Ya es diciembre. Ha pasado un mes, y no sé si apenas lo he sentido o lo he sentido demasiado. Durante este tiempo, me he buscado, me he encontrado y me he vuelto a perder. He pasado de la alegría a la tristeza y de la felicidad a la infelicidad en intervalos rápidos y cíclicos. He aprendido, me he olvidado y he necesitado que me dijeran algunas partes de mí que yo no veo.

Ya lucen las paredes de El Corte Inglés. Tan necesarias para las luciérnagas con dinero. Las cenas de navidad. Los regalos de navidad. La lotería de navidad. La hipocresía. Y mientras tanto, la crisis, y a sonreír y reír como el barbudo de Coca-cola.

Me encuentro entre el odio a la navidad por lo que representa como fiesta religiosa, el asco a las empresas que hacen su agosto en diciembre, la alegría que me produce ver gestos amables en gente que no ha tenido ninguno durante todo el año, y la simpatía por ver las calles con luces (algunas más horteras que otras).

Para colmo, me gustan los villancicos. A pesar de mis reticencias, no puedo evitar que se cuelen en mi cabeza. ¿Será por sus "aires folk"?.




viernes 30 de octubre de 2009

Un viaje



Hay gente que decide pasar varios meses de su vida en un viaje sabático viendo mundo.

Comprendo que puede ser muy interesante y enriquecedor. Pero ¿no es mucho más delicioso un viaje a las profundidades de uno mismo?